sábado, 31 de octubre de 2009

La noche de Halloween



Esta popular fiesta, también conocida como Noche de Brujas, tiene lugar la noche del 31 de octubre. Su origen está en la festividad celta del Samhain y la celebración cristiana del Día de todos los santos. Al principio, se celebraba sólo en los países de habla inglesa, sobre todo, en Canadá, Estados Unidos, Irlanda y Reino Unido, pero con el paso del tiempo, se ha extendido a otros países occidentales.


La palabra Halloween deriva de la expresión inglesa All Hallow´s Eve (víspera del Día de los Santos). Normalmente, el día en el que se celebra se asocia con los colores negro y naranja y algunas de las actividades típicas de esta celebración son las fiestas de disfraces, el dulce o truco, la visita de casas encantadas, las hogueras, las bromas, las lecturas de historias de miedo y el visionado de películas de terror.
Que esta fiesta se haya mantenido hasta nuestros días, se debe al gran despliegue comercial y a la publicidad difundida por medio del cine estadounidense.

Existen algunas leyendas en torno a esta celebración. Así, se dice que en Halloween la puerta que separaba el mundo de los vivos del Más Allá se abría, y de esta forma, los muertos recorrían las calles de los pueblos en los que vivían. Los familiares debían colocar una vela en la ventana de su casa, por cada muerto que hubiera en su familia, para evitar que estos espíritus entraran en sus hogares y les provocaran terribles pesadillas.

Volver a sentir

La inspiración sólo viene cuando una emoción te llega tan dentro que por poco te corta la respiración. Puedo afirmar con seguridad que es así.
Unos minutos, unas horas, una noche. El tiempo avanza y cada instantes es más delicioso conocerte. Distinto a todo lo ya vivido, esta forma de sentir me coge por sorpresa. Una dulce sensación que me elige a mí para hacerme víctima de mis anhelos y atraparme en mi propia ilusión.
La muralla con la que quise proteger mis emociones está parcialmente derruida. Revelación imprevista, volcán de deseos callados, vorágine de sentimientos.
Perdida en mi propio descubrimiento , hallo atisbos de lo que siempre soñé. No encuentro hueco para ellos ni soy capaz de darles nombre, pero existen, los percibo muy cerca.
Me envuelvo en el calor del ambiente, tanto, que parece que todo se detiene, permanece estático. Suave, lento, pausado, sin prisas.
Hoy sé mejor que nunca lo que quiero, y creo haberlo visto pasar frente a mí, observándome cara a cara.

domingo, 25 de octubre de 2009

Nueva Zelanda: paraíso de mar y tierra firme

Este lejano país se sitúa al sur del Oceáno Pacífico, formado por dos islas que discurren aproximadamente de norte a sur, repletas de cadenas montañosas. Su población total es de unos 4.200.000 habitantes y algunas de sus ciudades más importantes son la bella Auckland (en la Isla Norte, y con 2 millones de habitantes), Wellington (su capital), Christchurch o Hamilton.

El 80% de la población es de origen europeo (inglés, escocés e irlandés) y más de 500.000 personas son maoríes, de los que el 90% vive en la Isla Norte. Así, los dos idiomas oficiales son el inglés y el maorí, y también se hablan distintos idiomas asiáticos debido a la inmigración, además de francés, alemán y cantonés. En cuanto a la religión, hay más de 2 millones de cristianos, divididos en católicos, anglicanos y presbiterianos. La moneda oficial es el dólar neozelandés.

En Nueva Zelanda, se da una gran importancia a la agricultura y horticultura, por lo que no se puede entrar con productos animales, frutas, plantas, semillas o cualquier tipo de alimento que pueda contenter pestes o enfermedades. Por ello, se realiza un registro y se pueden imponer multas.

Fue el primer país del mundo en permitir el voto femenino, en 1893. Sus industrias más importantes son el turismo, la leche, la lana y la carne, la educación y la exportación de madera y pescado. El salario medio anual a partir de los 15 años de edad es de 18.500 dólares neozelandeses, para los hombres de entre 40 y 44 años es de 35.900 y para las mujeres, de 22.000.

El clima del país es marítimo, por lo que puede cambiar de repente, aunque las variaciones de cada estación son pequeñas, lo que lo convierte en un lugar ideal para visitar en cualquier época del año. Sus habitantes (conocidos como kiwis, debido al nombre del ave) aman los paisajes que les rodean, son amables y extrovertidos, y celebran los costumbres de su pueblo indígena, los maorís, que han logrado sobrevivir en el tiempo gracias al reconocimiento de sus vecinos.

Las actividades que se pueden realizar en este idílico rincón del mundo son numerosas. Podrás admirar el impresionante paisaje mientras practicas esquí, surf, cabalgata, montañismo, senderismo (que sus habitantes conocen como tramping) o piragüismo. Además, existen algunas aventuras creadas por los kiwis, como saltar bungee desde acantilados y puentes, meterse en una bola gigante de plástico y rodar así por la ladera de una colina o deslizarse por medio de los rápidos de agua blanca.

Las posibilidades de disfrutar de Nueva Zelanda son infinitas. A 30 horas de vuelo de España, este largo viaje no debe ser un impedimento para visitarla, al menos una vez en la vida. Está formada en algunas zonas por pequeñas y acogedoras casas, cada una de ellas con su propio jardín, y las vistas de los paisajes y del entorno en general son incomparables. Ver en cine o televisión alguna imagen de este país, supone enamorarse de él sin remedio. Yo hace tiempo que ya caí en su embrujo.

Peligros de los tatuajes y piercings

En nuestro mundo actual, está cada vez más de moda decorar nuestro cuerpo, ya sea con dibujos de todo tipo sobre nuestra piel o poniéndonos pendientes en las orejas, el ombligo o la nariz. Supone una seña de identidad para muchos, pero antes de dejarnos llevar por la moda o nuestros deseos, es conveniente que conozcamos algunos de los riesgos que podemos correr a la hora de tatuarnos o hacernos un piercing.


En ambas prácticas, es fundamental emplear instrumentos esterilizados o desechables para evitar el contagio de enfermedades como el sida, la hepatitis B o C, o la sífilis. Asimismo, los pigmentos de los tatuajes también pueden estar contaminados, por lo que hay que extremar las precauciones.


Más en concreto, en el caso de los tatuajes, exiten varios peligros. Las punciones que se realicen pueden infectarse por distintos microbios y, en algunas ocasiones, por el virus del herpes simple. Los pigmentos pueden provocar alergias debido a los metales que contienen, aunque algunos sólo causan reacción cuando entran en contacto con el sol. Especialmente los tatuajes de color rojo o amarillo, pueden provocar una reacción inflamatoria de rechazo, y algunas veces, pueden adelantar la aparición de enfermedades de la piel en personas que tengan riesgo de padecerlas.


Por su parte, a la hora de hacerse un piercing, es muy importante saber que los riesgos dependen mucho de la zona corporal en la que se realice. Así, debemos ser conscientes de que en los pezones y en los genitales existe una mayor probabilidad de infección y desgarro. En el lóbulo de las orejas, los pendientes no suelen infectarse, pero sí provocan cicatrices abultadas, desgarros, y al quitarlos, dejan una marca permanente.


La boca es la zona donde hay más riesgos, ya que los piercings pueden provocar anginas muy graves debido a la gran cantidad de microbios que viven en ella; además, en los primeros días después de la perforación, se modifica el habla y el sentido del gusto y surgen dificultades para tragar. En casos más graves, un piercing en la boca puede ocasionar hemorragias, mayor salivación, hormigueos, mal aliento, retracción de las encías, lesión de algún nervio de la lengua o rotura del esmalte dental o de los dientes.


Por ello, para evitar todos estos riesgos tanto en los tatuajes como en los piercings, hay que seguir algunas recomendaciones. Para empezar, se debe comprobar que el establecimiento y el personal al que acudimos sean de total confianza, sigan la normativa correspondiente y, por supuesto, estén autorizados. Además, es aconsejable estar vacunado contra la hepatitis B y el tétanos.

miércoles, 21 de octubre de 2009

Una niña adorable


Título: La huérfana

Director: Jaume Collet-Serra

Intérpretes: Vera Farmiga, Peter Sarsgaard, Isabelle Fuhrman.

Año: 2009

Género: Drama, thriller, intriga, terror


Esther es una niña encantadora: inteligente, culta, con modales exquisitos, gran habilidad para dibujar y muchas ganas de ser adoptada. Cualquier familia querría acogerla en su casa y darle todo su cariño. Sin embargo, ella esconde un secreto, algo que nadie debería saber. Descubrirlo supone pagarlo caro.

De entrada, al leer con detalle el argumento de esta película en una revista o periódico, cada palabra llama poderosamente nuestra atención. Bien es cierto que las publicaciones se dedican a promocionar todo tipo de estrenos, previo pago por parte de los productores, pero esta historia da la impresión de ir más allá.

El público, ya convencido, acude a las salas de cine sin hacerse una idea de lo que va a ver. Sentados en la butaca, aún viendo los anuncios que se ofrecen antes de la cinta, muchos pensarán que se trata de la típica historia que se emite por televisión una tarde de domingo, en la que nos tiramos en el sofá sin saber qué hacer para matar el aburrimiento. Algo así, como al estilo de La mano que mece la cuna, vista hasta la saciedad.

Pero nada de eso. Esta película nos sorprende de principio a fin. Podemos vivir millones de sensaciones a lo largo de dos horas de visionado, y casi percibir en nuestra propia piel lo que viven los protagonistas. Por eso, esta cinta no puede clasificarse dentro de un único género cinematográfico, porque eso supondría no hacer justicia. Desde que entramos en la sala con un sentimiento de expectación hasta que la abandonamos presos de la rabia, pasamos por distintos sentimientos que aceleran los latidos de nuestro corazón.

No me atrevo a escribir más. Si siguiera, acabaría contando más de la cuenta y sería un error. Porque, sinceramente, considero esta película una de las pocas que hoy en día merece la pena ver en la pantalla grande. Hay que darle una oportunidad al cine de calidad, ése que te revuelve las tripas.

40.000 jóvenes son "consumidores problemáticos" de cannabis

Uno de cada cinco menores de 18 años consume esta droga de forma habitual y un 2,2% de ellos son "consumidores problemáticos" (unos 40.000 adolescentes, chicos y chicas), según Amparo Sánchez, miembro de la comisión clínica formada en 2005 por el Plan Nacional sobre Drogas para poder estudiar los efectos que tienen los estupefacientes.


Estos datos muestran que el cannabis sigue siendo la droga ilegal preferida por los jóvenes, a pesar del descenso de su consumo apreciado en los últimos estudios. Esta comisión clínica pretende mostrar los efectos del cannabis, y en su último informe, titulado Cannabis II, completan los datos de otros informes anteriores.


El mayor avance se ha obtenido en las consecuencias de esta droga sobre el cerebro. Así, el cannabis tiene un efecto sobre el llamado mecanismo de recompensa, en el que está implicada la dopamina y que provoca la adicción. Además, según Amparo Sánchez, esta droga incide en dos regiones del cerebro que afectan especialmente a los jóvenes: el hipocampo y la amígdala, que se relacionan con la concentración, la memoria y la capacidad de planificar tareas.

Además, Sánchez añade que sólo un 2% de los adolescentes que comienzan a consumir cannabis a una edad temprana (en España, se inician a los 14,6 años) logran terminar una carrera universitaria, mientras que lo consiguen el 38% de los que nunca han consumido esta sustancia.

Compromiso de la UE: reducir hasta un 95% sus emisiones de CO2 en 2050


La Unión Europea disminuirá entre un 80% y un 95% sus emisiones de gases de efecto invernadero para el año 2050. Es el acuerdo al que han llegado hoy los ministros de Medio Ambiente de los 27 países miembros que además, han reclamado que el resto de países industrializados del mundo hagan un esfuerzo parecido.

Es la primera vez que la UE fija un objetivo así de explícito en relación a este tema. Sin embargo, los países del G-8 reunidos en la cumbre celebrada en L´Aquila (Italia) en julio, ya establecieron un objetivo global de reducción de emisiones del 50% para 2050, lo que significaba que los países industrializados debían hacer un esfuerzo del 80% o incluso más.

En esta ocasión, los ministros de Medio Ambiente han acordado también que el sector de la aviación reduzca un 10% sus emisiones de CO2 para 2010, con respecto a los niveles de 2005, y que el sector marítimo las rebaje en un 20% para el mismo año.

Para que todo esto pueda llevarse a cabo, sólo es necesario saber cuánto dinero destinarán los 27 miembros de la UE a ayudar a los países pobres para que recorten sus emisiones. De momento, los ministros de Economía aún no han logrado llegar a un acuerdo debido a las reticencias de los países del Este, con Polonia a la cabeza, que no quieren pagar su parte de la factura, por su nivel de renta y las consecuencias de la crisis. Habrá que esperar.