miércoles, 30 de septiembre de 2009
La píldora postcoital: ya sin receta

martes, 29 de septiembre de 2009
Huesos frágiles toda la vida
Pocos han oído hablar de la Osteogénesis Imperfecta, pero los que la sufren saben muy bien de qué se trata y sus terribles consecuencias en la vida diaria. Vanesa Simancas, trabajadora social de la Asociación Huesos de Cristal de España (AHUCE), cuya sede se encuentra en Madrid, afirma que es triste que no se investigue sobre esta enfermedad porque la incidencia en la población es muy baja y, por tanto, no se genera dinero para los tratamientos ni para las farmacéuticas: “te das cuenta de que todo se mueve por dinero y por intereses”. Esa es la realidad.
Esta dolencia debilita los huesos y favorece las fracturas como consecuencia del defecto o la falta de colágeno del tipo I , que es una proteína que mantiene fuertes y sanos los huesos. Se trata, según Simancas, de “una gran fragilidad ósea”.
En casos graves, puede afectar a los oídos, al corazón o incluso a los ojos, pues el colágeno está presente en todo nuestro cuerpo. Entre los síntomas, destaca fragilidad en los huesos, musculatura débil, cansancio, dolor general, baja estatura y estreñimiento, aunque no todos suelen manifestarse. Puede ocurrir además, que la enfermedad venga acompañada de la llamada Dentinogénesis Imperfecta, que es similar, pero afecta a los dientes.
Los “huesos de cristal” no tienen cura, son muy difíciles de diagnosticar (aunque hay casos excepcionales en los que se detecta nada más nacer) y

Actualmente, no existe ningún medicamento ni terapia que pueda curar definitivamente la Osteogénesis Imperfecta, pero los enfermos disponen de tratamientos paleativos que les permiten mejorar su calidad de vida, lo que ha sido muy positivo en relación con las generaciones anteriores, que no contaban con tales avances. “Al principio, no se les consideraba discapacitados, y ahora, gracias a que ellos se han agrupado, han luchado y han reivindicado sus necesidades, se está consiguiendo mucho”, afirma Simancas. La prueba de este reconocimiento se encuentra en una proposición no de ley que reconoce la necesidad de rehabilitación con un tratamiento crónico. Esto supone un gran avance, ya que la Seguridad Social sólo proporciona tratamientos durante un breve período de tiempo, y lo necesario es que sean para toda la vida.
Además de estos tratamientos, otra forma de incrementar la calidad de vida de los afectados es una intervención quirúrgica en la que se colocan clavos en los huesos largos que están dañados, y así, se hacen más resistentes y se evitan deformaciones. Sin embargo, en España, tan solo hay cuatro o cinco médicos de referencia y, entre ellos, el doctor Parra y su equipo de especialistas en el Hospital Universitario de Getafe son los únicos que se atreven a realizar este tipo de operación, incluso en niños pequeños.
Es un hecho que en España no se investigan las enfermedades “raras”, pero no hay que ignorar que hay bastantes casos de Osteogénesis en nuestro país, y es por eso que, agrupaciones como AHUCE seguirán luchando para que se investigue y se favorezca cada vez más la integración de las “personas de cristal” porque aún les queda mucho por hacer.
Trabajadores desamparados

lunes, 28 de septiembre de 2009
Montoro llama "pandilla de inútiles" a los miembros del Gobierno

Por si esto fuera poco, ayer domingo, Montoro acusó al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, de ser el responsable de la crisis económica y social que sufre nuestro país. Y además, añadió que ZP "ha arruinado al Estado, metiendo la mano en la caja de todos y tirando la casa por la ventana".
viernes, 25 de septiembre de 2009
Las viviendas nuevas son la mitad que el año pasado

Mágica Venecia

Como curiosidades de este lugar, cabe destacar que la región se hunde un centímetro cada año, que se trata de la única ciudad del mundo de cuyo nombre surgió un país, Venezuela (que significa "pequeña Venecia"), y que la ciudad norteamericana de Los Ángeles tiene un distrito llamado Venice, que cuenta con canales y góndolas.
jueves, 24 de septiembre de 2009
La acción humana acabará con él si no se toman medidas de inmediato
Este mamífero es una de las especies en mayor peligro de extinción del mundo, aunque aún no se ha reconocido como tal, de la que hoy en día quedan unos 25.000 ejemplares. La subida de la temperatura media global que provoca la fusión del hielo a través del cual puede desplazarse y cazar focas, la contaminación industrial y los pesticid

La Unión Mundial para la Conservación de la Naturaleza (UMCN) ya ha emitido su pronóstico: en los siguientes 45 años, el número de osos polares que habitan el planeta se reducirá un 30%. Actualmente, estos animales están más delgados y tienen menos crías que hace dos décadas porque la subida de temperaturas como consecuencia del calentamiento global está reduciendo su hábitat. Según informes del WorldWatch Institute, hoy el hielo se derrite en mayor medida y en más sitios que en ninguna otra época de la historia. En la Bahía de Hudson, en Canadá, el hielo se fragmenta casi tres semanas antes de lo que era habitual hace treinta años lo que provoca que los osos no tengan suficiente tiempo para cazar e incrementar sus reservas de grasa para soportar todo el invierno, que allí dura ocho meses. De esta forma, sobreviven menos, se reproducen con menor frecuencia y además, empeora la calidad de vida de los cachorros. Los científicos del Panel Intergubernamental del Cambio Climático (IPCC), integrado por 130 países, afirman que en el verano del año 2050 habrá desaparecido hasta el 60% del hielo marino.
El problema radica en la subida de las temperaturas, que también provocará imprevisibles catástrofes naturales, como huracanes, tifones, sequías prolongadas, lluvias torrenciales que ya se han dado en determinadas zonas en los últimos años. De acuerdo con el Cuarto Informe de Evaluación del IPCC (conocido como AR4), en el último siglo la temperatura media terrestre ha subido 0,74º C y se espera que aumente 0,2º C más cada década en los veinte años siguientes. Esto es mucho más intenso en el Ártico (Polo Norte), mientras que en el continente Antártico (Polo Sur), el efecto será en general, menor y más lento, salvo en la península antártica.
Así, en distinta medida, en los polos cuando la temperatura es mayor que el punto de congelación, es decir, más alta que el límite que hay entre el agua líquida y el hielo, y éste empieza a derretirse, la Tierra absorbe la radiación del sol, cuando antes la reflejaba. Así, se inicia un proceso que se retroalimenta, en el que cuanto más calor llega, más rápido se funde el hielo y al mismo tiempo, las temperaturas de los polos suben más deprisa que en la zona del ecuador. De este modo, la diferencia térmica entre estos dos puntos del planeta tiende a ser menor.
En el año 2004, los expertos del Consejo Ártico, formado por los ochos países que rodean esa zona (entre ellos, algunos donde vive el oso polar), hicieron un estudio y llegaron a la conclusión de que allí suben las temperaturas dos veces más rápido que en el resto del mundo. Esto se debe a que esta región es más débil y los ecosistemas que la componen tienen dificultades para adaptarse. La capa de hielo que protege el Océano glacial ártico ha disminuido su espesor un 42% en las cuatro últimas décadas y además, tiene un 6% menos de extensión.
Wieslaw Maslowski, investigador que dirige a científicos de la NASA, del Instituto de Oceanología y de la Academia de Ciencias de Polonia, sostiene que los glaciares del Ártico se fundirán en los veranos a partir de 2013. Si se derriten por completo, el nivel del mar podría ascender 7,3 metros. En la zona occidental de Groenlandia, el deshielo es mayor y un 30% más rápido desde 1979 y la cantidad que se ha fundido es dos veces el hielo que hay en los Alpes.
Las predicciones más pesimistas de la NASA apuntan a que en el año 2040 el hielo del Ártico ya no existirá. Mark Serreze, el científico principal del centro gubernamental de datos sobre nieve y hielo en Boulder, Colorado, afirma que “el Ártico pide ayuda a gritos”.
Esto pone en muy grave peligro la supervivencia del oso polar, que vive en su mayor parte en Canadá, pero también en la costa este de Groenlandia, en Alaska, Rusia y Noruega, lugares muy dañados por el cambio climático y que por sus temperaturas medias anuales por deba

Anatoly A. Kochnev, biólogo del Pacific Scientific Research and Fisheries Center de la región de Chukotka (Rusia) afirma que “el hábitat cotidiano de los osos polares se está reduciendo” porque “estos animales se acercan a la costa en busca de comida, y las principales fuentes de alimentos están donde la gente vive”. En Rusia, se desplaza a los pueblos del norte, lo que supone un gran peligro para sus habitantes.´

El este de Groenlandia y las islas Svalbard de Noruega reciben una mayor contaminación por estas sustancias químicas, presentes en el oso polar hasta diez veces más que en Alaska y cuatro más que en Canadá.
El gobierno norteamericano, que hasta ahora no tomaba en serio las consecuencias del cambio climático, mostró ya su deseo de incluir al oso polar entre los animales en peligro de extinción, aunque el periódico The Washington Post apunta a que esta propuesta se debe a la presión ejercida por organizaciones medioambientales. Para salvar a este animal, hay que detener el cambio climático, por lo que los países deberían reducir los gases de efecto invernadero. Sin embargo, la realidad es que desde el año 2000, la emisión de CO2 a la atmósfera por quemar miles de millones de toneladas de combustibles fósiles cada año es un 35% mayor de lo que se esperaba porque no se han cumplido los compromisos adquiridos en el Protocolo de Kioto, aprobado en 1997. En la actual Cumbre de Bali (Indonesia), el objetivo será fijar las ideas para un acuerdo que se firmará en 2009 y que sustituirá a Kioto en 2013.
Según Lara Hansen, científica del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), aunque el oso polar en realidad aún no se considera una especie en peligro, “es vital que la gente comience a tomarse la amenaza en serio”. Además, añade que “la gente no piensa en la conservación de las especies hasta que no quedan 500 ejemplares, pero en el caso de los osos polares tenemos una ventaja tremenda y es que estamos al principio del problema, por lo tanto podemos tomar medidas y podemos hacer algo para proteger a esta especie antes de que el número y su hábitat se hayan perdido y no se pueda hacer nada”.
Su futuro hoy está en nuestras manos y es necesario adquirir una conciencia global de que este animal podría desaparecer por completo a finales de este siglo.
Un pedazo de buen cine

Las imágenes logran narrar la historia de un modo que atrapa al espectador, a pesar de tratarse de una película lenta, sin apenas diálogos y en la que aparecen constantemente los mismos lugares y espacios: la casa del protagonista, los coches que conduce o, por supuesto, la gran ciudad silenciosa, aunque eso sí, desde distintos ángulos y alojando distintas acciones. El director, Francis Lawrence, distribuye los planos de una forma casi perfecta para que todo ocurra en el instante preciso y al mismo tiempo, mantiene al público expectante, por una parte, deseoso de que aparezcan los infectados enloquecidos y por otra, esperando escenas que la hagan diferente a otras películas del mismo estilo.
Esto no es lo único que está mal hecho a lo largo de la cinta. Lo más destacable es que no es posible que en sólo tres años sin actividad humana, una gran ciudad como Nueva York se haya convertido en una frondosa selva, tupida de vegetación y habitada por animales salvajes, tales como ciervos o leones. Puede que transmitir esto responda al deseo de provocar una mayor impresión en el espectador o simplemente de introducirle más en la historia, lo que es innecesario porque las imágenes de largas calles solitarias ya provocan estos efectos. Así, ante el aplastante impacto del silencio y el vacío en la ciudad, la regresión a un mundo salvaje es gratuita.
Otro error es enfocar el papel de la perra de tal manera que el público sea capaz de prestarla más atención que al protagonista de la película, e incluso llegue a apreciarla más en determinadas escenas. El animal da dinamismo a la película, pero Neville tiene todo el peso de la acción y es el que busca la vacuna contra el virus.
A pesar de estos desatinos habituales en toda superproducción, la cinta posee un atrayente argumento que unido a la muy buena interpretación de Will Smith (este actor sabe hacer reír y llorar con la misma intensidad), consigue envolver al público en la trama y hacerle pasar casi dos horas con los ojos pegados a la pantalla.
miércoles, 23 de septiembre de 2009
¿La subida de impuestos beneficia a los trabajadores?

martes, 22 de septiembre de 2009
Obama anuncia que va a luchar contra el cambio climático

Un nuevo máximo anual

domingo, 20 de septiembre de 2009
Lady Gaga: la polémica hecha mujer

viernes, 18 de septiembre de 2009
Una mentira detrás de otra

El dulce camino hacia la venganza

Juan Martorell.
Mr-ediciones, Madrid, 2009, 351 páginas. 17,90 euros.
Si se tuviera que definir la tercera novela de Juan Martorell con una sola palabra, seguramente, ésa sería sencillez. Este profesor de Petrología y más tarde, coeditor de la revista Bridge, ha escrito sólo dos novelas anteriores (Satanael y La máscara maya) y de argumentos muy distintos (la primera tiene como protagonista al diablo y la segunda se centra en la magia y las costumbres mayas).
Del mismo modo, cabe destacar el tratamiento impecable que el autor hace del amor, tanto en los diálogos entre los personajes como la misma narración.
jueves, 17 de septiembre de 2009
La avaricia rompe el saco
Sin embargo, el otro día me atreví a ver una cinta de nuestro país, por aquello de que me recordaba a cierta serie televisiva de narcotraficantes, para qué me voy a engañar. Además, el aliciente de ver a Hugo Silva interpretando a Sebastián, un tipo duro y sin escrúpulos, me ayudó a decidirme. Y debo decir que la sesión fue, por lo menos, entretenida.
La trama es dinámica, cargada de humor negro, y logra despistar al espectador en todo momento. Nunca sabes lo que va a ocurrir; nada es lo que parece; nadie se comporta como debería o cómo crees que lo hará. Son cambios constantes que te mantienen alerta, a la espera del próximo acontecimiento. Y eso te mantiene sentada en la butaca hasta el final.
No obstante, a pesar de no aburrir en absoluto, es una historia en la que se cuidan poco o nada los detalles. Carmelo Gómez da vida a Ramón Regueira, un narcotraficante de Galicia, que acento gallego tiene, pero a ratos. Es como si al actor se le hubiera olvidado el papel que está interpretando y de repente, en ciertas escenas soltara cosas tales como "¡pobriño!". Y entonces, el espectador se queda como: ah, es verdad, que su personaje era gallego.
Algo parecido se aprecia en Hugo Silva, cuyo rol parece cambiar de personalidad progresivamente desde que es un delicuente de poca monta hasta que se convierte en la mano derecha de Regueira. Eso sí, el intérprete da credibilidad a su personaje y, en toda la película, llega a adquirir mayor relevancia que el que se supone es el protagonista: Regueira.
Y llegamos al meollo de la cuestión. ¿Porqué no suele gustarme el cine español? La respuesta es sencilla: escenas sexuales innecesarias que no aportan NADA interesante a la trama. Y esta película, cómo no, tiene una.
A pesar de ello, aprueba con nota. Buen ritmo, buenos diálogos y un final posible, pero finalmente, inesperado. Incluso que da pena.
¿Quién tiene la culpa?
Me explico. No hay nada más frustrante que entrar en una tienda, probarse un pantalón vaquero y comprobar la tremenda desproporción, creada dentro de la misma prenda, entre el tamaño de la tela que corresponde a las piernas y la que se ajusta al culo. Da la sensación de que tenemos una talla 38 y una 42 en el mismo vaquero. Y claro, aquello no sube, y trae como consecuencia la rabia, la tristeza y, sobre todo, la frustracion de ver cómo tu talla de siempre no te sirve.
miércoles, 16 de septiembre de 2009
Las palabras como arma de seducción

martes, 15 de septiembre de 2009
Patrick Swayze: el cáncer de páncreas le derrota
